La sexualidad se encuentra presente durante toda nuestra existencia, aunque durante cada etapa de la vida se manifiesta de maneras diferentes. Pero es durante la adolescencia cuando las sensaciones e impulsos relacionados con nuestra sexualidad surgen cambios bruscos, como lo son los cambios biológicos, que cambian nuestro cuerpo, los cambios hormonales, que provocan los deseos y fantasías, y los cambios psicológicos, que nos llevan a madurar y a querer relacionarnos con el sexo opuesto.
Estos múltiples cambios que ocurren en la adolescencia son los que nos hacen crecer bruscamente, dejando así de ser niños para convertirnos en adultos. Los cambios emocionales forman parte de esta etapa, la personalidad y las actitudes cambian, y es en esta etapa cuando definimos nuestros gustos, hobbies, y todo lo que queramos hacer a futuro.
